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El Naranjo de Bulnes

100 años de pasión por una roca.

 
El Naranjo de Bulnes - Picu Urriellu

Desde siempre llegar a lo más alto ha sido la meta de muchas personas.

Si además sumamos a todo esto que la cima que buscamos no está al alcance de todo el mundo, pues el placer por conseguirlo es doble.

Esto es lo que ocurre cuando llegas a la cima del Naranjo de Bulnes, o mejor dicho del Picu Urriellu.

A continuacion voy a narraros mi primera ascensión, un 25 de Agosto de 1996, a la cumbre más mítica de nuestro pais.

 

¿Por qué me llamais "Naranjo" si naranjas no puedo dar?
¡ Llamadme "Picu Urriellu" que es mi nombre natural !

 
Puede ser que el Picu Urriellu tenga algo que a los montañeros y escaladores les atraiga de manera obsesiva, puede ser que el mero hecho de que es la única cumbre de los Picos de Europa donde los rebecos saltarines no han llegado, sea suficiente para intentar coronarlo. Algo de esto fue lo que nos llevó a intentarlo.



aproximación: canal de la Celada



cara sur

(24 de Agosto de 1996 - 18:00 horas)
Al atardecer el autobus nos dejó en las vegas de Sotres, la aproximación al Naranjo, con todo el material, supone un esfuerzo bastante grande, cuerdas, arneses, cascos, mosquetones, comida, agua, etc. hacian que aquellas mochilas fueran un tormento en nuestras espaldas.

Caminamos despacio por la pista que nos lleva desde Los invernales del Texu hasta Pandébano, aparcamiento improvisado e imprevisible de vehículos en pleno corazón del macizo, en este punto la pista agrícola desaparece y comienza un sendero que, en aproximadamente 3 horas, nos llevará al refugio de Urriellu (refugio del conde de Villaviciosa), situado a los pies del Naranjo.

Una vez en el refugio, su encargado y gran amigo Tomás nos mostró nuestros aposentos y nos proporcionó un lugar privilegiado a buen recaudo para todo nuestro material, el cual sería el encargado de velar por nuestras vidas en la pared sur del Picu.

(25 de Agosto de 1996 - 6:00 horas)
A la mañana siguiente, a las 6:00 en punto ya estábamos de camino a la base sur del Naranjo. Las 2,5 horas de caminata desde el refugio hasta la misma base fueron infernales, el peso de las cuerdas se hacía mayor a cada paso. Gracias a nuestro madrugón éramos la primera expedición en llegar a la base, en la época estival es normal encontrarse más de 4 grupos ascendiendo, a la vez, por esta vertiente, con el peligro que ello encierra: montones de cuerdas en la parez, voces orientativas entre los escaladores, piedras desprendidas, etc.

La ascensión fue fácil, toda la expedición teniamos experiencia en la escalada, incluso Nico, un chavalín de tan sólo 9 años, el grupo lo formábamos 7 personas por lo que optamos hacer 2 cordadas para aligerar, varios largos de cuerda y en poco más de 2 horas la cumbre era nuestra.

(25 de Agosto de 1996 - 12:00 horas)
Poco antes de la cumbre, en la zona llamada "el anfiteatro" el suelo se vuelve casi horizontal, en esta zona dejamos todo el material para continuar más ligeros nuestro camino a la cumbre.

A escasos 20 metros del anfiteatro se veia la pequeña estatua en forma de virgen que corona la cumbre, sólo verla es un placer que no se puede describir. y tocarla hace que sientas el frio de la roca en lo más profundo de tu ser.


En la cumbre


Rápel de bajada

 

Desde la cumbre la vista es increible, la costa asturiana al fondo, Torrecerredo a un paso, Peña Santa un poco más alla, Picu Pierzu a lo lejos ... una visión que bien merece quedarse allí para siempre, como algunos han hecho.

Todos los montañeros sabemos que el tiempo en la montaña es muy caprichoso, el radiante sol puede dejar paso a la peor de las tormentas en cuestión de minutos ... unas nubes se acercaban desde la costa y ésto nos hizo comenzar el descenso.

De nuevo caminando, con sumo cuidado, hasta el anfiteatro, allí montamos dos rápeles en simple para bajar más rápido, todo aquel que haya probado el rapel sabe que es una tarea muy divertida pero que a la vez te obliga a poner tus 5 sentidos a trabajar. 300 metros de vacio no son para tomarlos a broma.

En poco más de 2 horas ya estábamos en la base del Picu, donde todo comenzó.

Yo he vuelto a subir en otras ocasiones al Picu, incluso una vez pense que mi final estaba en la cumbre (una tormenta eléctrica fue la culpable) pero como la primera vez no hubo ninguna.

Toni Somoano - Arriondas.com